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foto kiki la aprendiz de bruja
"Cada uno tenemos que encontrar nuestra propia inspiración... y a veces no es nada fácil." - Kiki, la aprendiza de bruja (1989)
Rebeca Laureano Palma (Beka)
Todos los derechos reservados.
Cuernavaca, Morelos, México. 2022.

Rebeca Laureano Palma

Escritora mexicana de ciencia ficción y fantasía. Híbrida creadora en constante movimiento que se renueva. Carrera en Ciencias de la comunicación y maestría en Literatura. Escribir apasionadamente mundos ficticios es su inspiración, es la vida misma. Amante de las nuevas experiencias, el ejercicio y el café. Te llevará a la locura.
Creadora - Beka Laureano

Mi historia

La Ciudad de México era un lugar popular donde los niños reían y jugaban en las calles, donde el esmog no dejaba ver el cielo, pero eran grandiosos los momentos cuando el firmamento se tornaba azul y las nubes se veían perfectamente blancas; esas nubes se convertían en seres extraños, varios me acechaban de manera aterradora, otros, sólo me observaban pacíficamente y alguno de ellos interactuaba conmigo. Crear era lo que más me agradaba, crear mundos en los lugares más normales era mi deber, mi legado o así lo sentía yo.

Era la niña que siempre organizaba juegos aterradores y mis amigos me seguían de manera fiel, actuaban y bailaban en ese vals de imaginación del que no podían ni querían escapar. En un día lluvioso en el que la atmósfera era gris, imponiéndose a través de esos grandes pastos verdes de una unidad habitacional, la creación surgió envolviendo a cada uno en una historia de terror.

En medio del patio, sentados y con los ojos saltados, abrazados unos a otros, ocho niños escuchaban atentamente mi relato de aquel pequeño que aparecía en un bosque y dejaba huellas en el piso, ésa era su señal, su marca y cuando se escuchaba reír, su rostro se acercaba al tuyo. Un solo instante y todos corrieron por ese pasto, sus tenis atravesaban el suelo mojado, gritos ahogados, sudor frío, una sensación suavemente fuerte y al final, las risas de esos cómplices de la imaginación.

¿Cuando descubría las letras?

Es algo que no vino al instante. En mi casa los libros interesantes casi no existían, los que abundaban eran libros de textos escolares que me causaban aburrimiento. La única que leía muy de vez en cuando era mi madre. Yo siempre sentí extrañeza y asombro al observarla, pero jamás la cuestioné, estaba inmersa en mis juegos. Creo tener en mente que alguna vez le pregunté algo y me contestó: “Este libro no es para ti”. Una delas causas principales para no leer era el dinero, ya que mi familia prefería gastar en útiles escolares más que en aquellas grandes obras las cuales estaban fuera de presupuesto.

La única que leía de vez en vez era mi madre, siempre sentí extrañeza y asombro al observarla.

Conforme pasaba el tiempo, mi imaginación fue motivada por la televisión y el cine. En la secundaria, cuando al fin me pidieron novelas, fue irónico darme cuenta de que eran igual de aburridas que los libros escolares. Yo sentía que los profesores tenían el deber de envolvernos en esas historias, pero no fue así.

La influencia de las caricaturas

Mi parte creativa fue motivada por las caricaturas japonesas denominadas Animes como: Candy, Sailor moon, Las guerras magicas, Evangelion, Mazinger z, entre otros. Eran grandiosas imágenes, perfecta imaginación que transforma mi ser, me encantaba observar aquellas guerreras que luchaban en mundos paralelos para poder regresar a casa, o aquellos héroes que defendían el espacio estelar con sus grandes máquinas porque el fin del mundo estaba por venir. Este último tema fue el punto de partida para las ideas que vendrían más adelante.

Los grandes cineastas

Las historias de los grandes cineastas entraron de manera inesperada y me sedujeron instantáneamente, imágenes cautivadoras, colores fantásticos que me persiguen hasta hoy en día, La historia sin fin del director Wolfgang Petersen, Peter Pan, El señor manos de tijera, Una navidad con Mickey y tantas que no cabrían en este escrito.

La universidad

En la Universidad y, después de que sólo recordaba a un profesor de preparatoria que contaba historias mitológicas de manera ferviente, me di cuenta de dos aspectos que cambiaron la perspectiva de mi existencia: el primero fue conocer a un profesor que me sumergió al mundo de las letras, sus clases eran perfectas para mí, fuera de lo que conocía. Él buscaba la manera de atraer nuestra atención, a pesar de que mi grupo no era el más cordial, nunca se detuvo, jamás claudicó, siempre trataba de que sus clases fueran diferentes. Ahora comprendo que era una manera más didáctica de llevarnos, le encantaba hablar de autores, historias, leyendas, novelas y las narraba extraordinariamente, tan fue así, que yo comencé a leer de una manera distinta, sin reglas, donde no lees por obligación, sino por pasión porque te cautivan esos textos, golpean el corazón extraordinariamente. Aprendí que había una manera diferente de leer, comprendí que la lectura no era aburrida ni tediosa, más bien era sorprendente.

Recuerdo a un escritor en particular Gustavo Martín Garzo en su novela “El libro de los encargos”, menciona que siempre hay un alguien, ese ser abrumador que te empuja hacia el mundo de las letras del que no tienes escapatoria. Menciona que esa persona será la guía para sumergirte en este mundo de locos, absurdos creadores inigualables; será el que te enseñe y motive a unirte de forma concreta a esta caminata donde al llegar al horizonte no sólo verás un universo, te cautivarán miles.

El segundo aspecto que cambió mi existencia fue conocer que aquellas creaciones fantásticas del cine venían directamente de grandes autores como Michael Ende en su novela “La historia interminable”, y no sólo eso, también comprendí que los grandes cineastas dedicaban gran parte de su vida a la literatura, como George Méliès un cineasta francés que fue líder en desarrollos técnicos y narrativos del cine, con su obra principal llamada: Viaje a la luna inspirados en Julio Verne.

Otros ejemplos dignos de esto son: El perfume de Patrick Süskind, El señor de los anillos de Tolkien, Peter Pan de James Matthew Barrie, y tantas y tantas creaciones, aunque no todas fueron impecables en el cine, sin duda la base estaba bien establecida.

Mi ingreso a la maestría en literatura

Y como establecer una buena historia es esencial decidí ingresar a la maestría en Literatura la cual ayudó a mi carrera profesional, tanto en la docencia como a mis historias. Esas historias, cuentos que nacen y se desarrollan a través de mi pasión y mi amor hacia la escritura y el cine.

Cuernavaca, México
Diciembre, 2021

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